Hace un
tiempo, leí una opinión en redes sociales, en donde se justifica el acto
terrorista como medio para reivindicar una posición. Asimismo, parcializa las
noticias en relación a las acciones mismas que realiza esta organización que
gobierna en Gaza.
La pregunta
filosófica que surge como duda para algunos es: ¿Hamas es terrorista, o es
posible asumir que son simples insurgentes?
Para Kant, el
conocimiento se da por la experiencia. La experiencia crea ese concepto que
aprehendemos. La experiencia de este grupo se basa en la violencia como regla a
priori de un conocimiento posterior. Bajo esta premisa, el abordaje de acción
de un terrorista, no permite elaborar otro juicio válido que no sea por medio
del terror y la violencia.
El fundamento
filosófico de la Paz, es la búsqueda no de una moral, sino de una ética
universal válida para todos, basada en la razón y en esa experiencia previa
histórica que nos demuestra y permite aprehender esos valores supremos que
consisten en actuar más allá de cualquier interés. La acción moral de un
terrorista, tiene como finalidad el exterminio de un pueblo y el amedrentar a
otro para obtener el poder supremo. Implica desconocer la ética universal para
la paz. Porque la paz no existe. Ni les interesa.
El imperativo
de Hamas es hipotético: mato al enemigo si quiero debilitarlo. Amedrento a
civiles para lograr los objetivos. Es una norma moral condicionada con una
meta. No es universal y es válida solamente para los interesados en promover
ese imperativo. Aleccionar a los gazatíes, utilizar escudos humanos, utilizar
escuelas y hospitales como trinchera para armas, es prueba de esta postura.
Los
imperativos hipotéticos aplicados por Hamas, son calculados. No son verdaderos
mandatos morales y mucho menos son universalizables, al ser opuestos a una
ética universal para alcanzar el bien común.
Hamas aplica
condiciones a su moral, prometen a cambio las 72 vírgenes en el paraíso para
aquellos seguidores que se inmolen o que sirvan de bombas humanas para matar al
enemigo. A diferencia de una filosofía para la paz, verdaderas normas de
convivencia, en donde se rechaza cualquier posible interés sobre la voluntad
del acto moral.
Para Kant, las
personas deben ser tomadas como fines en sí mismos, nunca como medio para
alcanzar los intereses de otros. De esta forma dignificamos al ser humano.
El terrorista
niega este imperativo categórico. No lo acepta, porque su acto volitivo tiene
un interés en donde el otro es un medio para alcanzar su fin. Es una
cosificación de la virtud del don de la vida.
Juzgue usted,
misma fórmula aplicaría para considerar las acciones de agrupaciones con una
similar naturaleza, como lo son la Yihad Islámica que está también en Gaza,
aunque carece de liderazgo sustancial en el enclave costero, Hezbollah, que
además de ser una organización que practica el terrorismo por medio de su brazo
armado, ha ganado legitimidad en el Líbano donde tiene su centro de operaciones
al tener además un brazo político con puestos en el parlamento libanés y grupos
de un alcance más global como DAESH (a pesar de su debilitamiento actual) y Al
Qaeda, que ha mermado sus acciones beligerantes para dar paso a una actividad
más “humanitaria” en regiones de África principalmente donde tienen
amedrentados a clanes completos.
Kant, Hamas y el terrorismo.
19/Jul/2017
PorIsrael, por: Rebeca Grynspan Flikier